Una de las preguntas más frecuentes entre mis clientes es sobre la prioridad del ahorro contra el pago de deudas. ¿Qué va primero? ¿Deberías liquidar primero las deudas lo más pronto posible, o mejor continúas con tu esquema de pagos y te dedicas a ahorrar el excedente de tus ingresos a final de mes?
La respuesta no es tan fácil de determinar… dependerá de cada caso particular. Sin embargo, podemos hablar sobre lineamientos generales para el máximo beneficio de nuestras finanzas.
La prioridad del ahorro con deudas buenas
Como hablamos anteriormente en nuestra entrada Deudas buenas vs malas: cómo saber cuándo sí endeudarte existen algunas que son benéficas para nuestro patrimonio, pues incrementan nuestros ingresos potenciales. Ejemplos de este tipo son las de créditos educativos, hipotecarios y empresariales.
Las deudas buenas suelen tener tasas de interés relativamente bajas, por lo que en estos casos puede ser conveniente continuar con el esquema de pagos establecido y ahorrar el excedente de nuestros ingresos, una vez cubiertos los gastos esenciales y el pago de estas.
Las deudas buenas irán reflejando su utilidad conforme pase el tiempo: si pediste un crédito para tu negocio, muy probablemente esta inyección de capital aumentará tus ganancias potenciales que se reflejarán en el crecimiento de las utilidades. El crédito estudiantil te ayudará a tener mayor preparación para cotizarte mejor en el mercado laboral, y los créditos hipotecarios pueden irse saldando incluso con el pago de rentas. Así que mientras cumplas con sus pagos y sigas ahorrando como de costumbre, verás que tu situación financiera irá mejorando conforme pase el tiempo.
¿Y qué pasa con las deudas “malas” o de consumo?
Son aquellas que disminuyen tus ingresos futuros. Esto sucede porque adquieres un producto que se deprecia o se desgasta a través del tiempo, y además pagas más por los intereses que te cobra el préstamo. Ejemplos de deudas malas son la compra de artículos como ropa, maquillaje o zapatos con tarjeta de crédito, pagando únicamente el mínimo.
Las deudas de consumo suelen tener tasas de interés sumamente elevadas: basta con que hagas un comparativo de las tasas de interés que ofrecen las tarjetas de crédito. Por lo tanto, si cuentas con muchas deudas de consumo, lo mejor será que priorices la liquidación de estos préstamos. Empieza por saldar el crédito con el mayor CAT o tasa de interés… y una vez que termines con todas estas deudas, ahora sí comienza a ahorrar. Y por supuesto, cambia tus hábitos financieros para mantenerte alejado de futuras deudas “malas”.
Recuerda que estas son recomendaciones generales: así que, si te encuentras en esta disyuntiva, no dudes en acudir con un experto para que te asesore sobre el manejo de tus finanzas. De esta manera, podrás estar seguro de tomar la decisión correcta para tu patrimonio.
Lleva tus finanzas al siguiente nivel
Saber cuándo ahorrar y cuándo priorizar el pago de una deuda es sólo una de las decisiones que tendrás que tomar para construir unas finanzas sanas.
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