En los últimos años, hemos visto periodos de alta volatilidad en los mercados financieros. Las acciones pueden experimentar grandes variaciones de precio en poco tiempo y, cuando vemos casos de empresas que han tenido rendimientos extraordinarios, puede resultar tentador querer ser parte de esas ganancias e invertir en acciones.
Sin embargo, he escuchado que algunas personas quieren llevar sus inversiones más allá y, para obtener mayores rendimientos, buscan pedir créditos para tener un capital mayor para invertir. Suena atractivo, ¿no? Utilizar la tarjeta de crédito o pedir un préstamo personal para tener más dinero, invertirlo y obtener ganancias mayores.
Déjame decirte que esta puede ser una de las peores decisiones que puedes tomar. ¿Quieres saber por qué? ¡Sigue leyendo para que te enteres!
Corres más riesgo
Invertir en el mercado accionario por sí mismo es riesgoso: día a día, el valor de tu portafolio puede variar dependiendo del desempeño de las empresas en que inviertas. Por dar un ejemplo, si el día de hoy inviertes $50,000 pesos y el mercado tiene una caída del 1%, el valor de tus inversiones será de $49,500 pesos.
Cuando invertimos nuestros propios ahorros en acciones, la pérdida no puede ser mayor que el monto que destinamos a la inversión, suponiendo que no utilizamos instrumentos con apalancamiento. Es decir, volviendo al ejemplo anterior, si todas las empresas en las que invertiste pierden completamente su valor, tu pérdida máxima sería de $50,000 pesos. No le debes dinero a nadie, y ahí termina la cosa.
Sin embargo, cuando queremos invertir con dinero prestado, tenemos la obligación de pagar ese dinero más los intereses correspondientes. Imaginemos que no contamos con ahorros y pedimos $50,000 pesos al banco para invertir, a una tasa del 20% anual. Tras pasar ese año, tendrás que devolver al banco $60,000 pesos —$50,000 pesos de capital inicial más $10,000 pesos de interés— y, pensando en un escenario catastrófico en donde perdiste el total de tu inversión, ahora tendrás una deuda de $60,000 pesos, además de los intereses moratorios que pudiera generar si no realizas los pagos correspondientes.
Por lo tanto, invertir con dinero prestado es más riesgoso. A menos que el rendimiento de la inversión sea mayor que el costo total del crédito, muy probablemente pierdas dinero. Y aun cuando esperes obtener un rendimiento superior, no existe certeza de que una acción o un mercado en específico vaya a generar el rendimiento que necesitas.
La tasa de interés de los créditos es elevada
Como mencionamos en el punto anterior, ganar en inversiones con dinero prestado únicamente es redituable cuando el rendimiento de la inversión sea mayor al de la tasa de crédito.
Sin embargo, si buscas financiar la compra de tus acciones con tarjetas de crédito o préstamos personales, estos productos financieros pueden contar con tasas de interés muy elevadas. Para que convenga invertir con dinero prestado, tendrías que obtener un rendimiento superior al costo total del crédito. ¿Será posible?
Para que te des una idea, el rendimiento del mercado accionario de Estados Unidos —medido con el S&P 500— durante 2025 fue del 16.39%, mientras que el rendimiento del mercado accionario en México —medido con el S&P/BMV IPC— fue del 40.39%. Sin embargo, estos rendimientos corresponden a un año específico y no representan una expectativa de rendimiento futuro.
En nuestro ejemplo ficticio de una deuda de $50,000 con tasa del 20%, el rendimiento del S&P 500 en 2025 no habría sido suficiente para compensar el costo del crédito; por otro lado, el rendimiento del S&P/BMV IPC sí habría superado esa tasa. Sin embargo, esto demuestra precisamente el riesgo de la estrategia: no podemos saber de antemano qué rendimiento obtendremos.
Debes considerar los pagos mensuales de la deuda
Hasta ahora, con el ejemplo que hemos visto, se ha supuesto que haríamos el pago total de la deuda al final del plazo de la inversión de un año. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de los créditos exigen pagos mensuales, que hacen más complicado el objetivo de obtener ganancias de la inversión.
Si pides ese crédito de $50,000 pesos con pagos mensuales a un año de plazo y con una tasa del 20%, tus mensualidades serían aproximadamente de $4,631.73 pesos. Por lo tanto, cada mes deberías sacar dicha cantidad de tu inversión para hacer frente a tus pagos. Entre menos dinero tengas invertido, la posibilidad de obtener el rendimiento que esperabas será menor. Entonces, se vuelve más complicado lograr la ganancia deseada.
En conclusión, en términos generales te recomendamos NO invertir con dinero prestado. Las condiciones para obtener ganancias en este panorama son muy específicas, y si no eres experto en el mercado accionario, será bastante complicado lograr tu objetivo. Es preferible que busques incrementar tu ahorro y empezar a invertir con la tranquilidad de no tener ninguna deuda por pagar. Verás que será lo más beneficioso para tus finanzas a largo plazo.
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Toma mejores decisiones con tu dinero
Invertir es sólo una parte de construir unas finanzas saludables. Antes de buscar mayores rendimientos, es importante aprender a manejar tus ingresos, ahorrar, controlar tus deudas y tomar decisiones financieras con mayor seguridad.
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