¿Ya empezaste a invertir? Si es así, ¡muchas felicidades! 

Invertir puede ser una herramienta importante para construir patrimonio y alcanzar tus metas financieras a largo plazo, siempre que elijas inversiones acordes con tus objetivos, horizonte y tolerancia al riesgo.

No obstante, si apenas estás aprendiendo sobre cómo funcionan los distintos instrumentos disponibles para invertir… es probable que hayas cometido uno que otro error al momento de elegir tus inversiones. Esto es entendible y muchas veces es parte del proceso de aprendizaje. 

Por lo tanto, y para evitar que te vuelva a suceder, a continuación, te comparto cinco errores que suelen cometer los nuevos inversionistas. Si te sientes identificado con alguna de estas situaciones, ¡no te aflijas! Tómalo como un área de oportunidad para mejorar y recuerda que nadie nace siendo experto: si llegaste aquí es para aprender y superar errores pasados.

Error 1: Copiar el portafolio de otro inversionista

Al empezar a invertir, es común que busques replicar el portafolio de inversiones de personas que sabes que están teniendo buenos rendimientos… pues así sería fácil obtener ganancias sin mucho esfuerzo, ¿a poco no?

Si bien otras personas pueden estar teniendo buenos resultados, es importante recalcar que rendimientos pasados no son garantías de rendimientos futuros. Basarte en resultados pasados de otra persona para armar tu portafolio no te asegura tener el mismo nivel de ganancias en momentos posteriores.

Otro aspecto importante para considerar antes de invertir es tu perfil de inversionista. Cada persona tiene sus circunstancias personales, distinta tolerancia al riesgo y también puede tener mayor o menor capacidad para invertir. Por lo tanto, un portafolio de inversión de otra persona, aunque sea exitoso, probablemente no sea la mejor opción para ti y tu situación particular.

Así que, para corregir este error, lo primero es que sepas cuál es tu perfil de inversionista. Puedes visitar nuestra entrada Perfil de inversionista: ¿qué tipo de inversionista eres? para darte una idea… y en base a tu resultado, investiga qué tipo de activos son recomendables para armar tu portafolio personal. 

Error 2: No diversificar

La “diversificación de inversiones” es un concepto que hace referencia a la selección de activos para invertir; la idea es invertir en instrumentos con distintas características para minimizar o reducir el riesgo en tu portafolio.

Si leíste nuestra entrada anterior, La relación entre riesgo y rendimiento, riesgo en el contexto financiero se refiere a la posibilidad de que ocurra un efecto adverso que tenga un impacto negativo en tu situación financiera. Dicho en otras palabras, el riesgo financiero es la probabilidad de tener una pérdida en nuestro portafolio.

Cuando tu portafolio no está diversificado, eres más propenso a tener pérdidas más grandes… pues concentras tu riesgo en empresas específicas, o en unas pocas industrias. Para darte un ejemplo: si en tu portafolio tienes únicamente acciones de Amazon, Google, Facebook y Microsoft, tu portafolio está poco diversificado… pues todas estas empresas son tecnológicas y del mismo país: Estados Unidos. Así que el día en que haya una noticia adversa en este sector en Estados Unidos, tus pérdidas serán significativas.

Para corregir este error, es importante considerar activos con características y niveles de riesgo diferentes y, dependiendo de tus objetivos, incluir también instrumentos de renta fija. Por ejemplo, combinar CETES, SOFIPOs y acciones puede ayudar a reducir la concentración del riesgo en un solo tipo de activo. Sin embargo, cada instrumento tiene características y riesgos diferentes, por lo que es importante analizarlos antes de incorporarlos a tu portafolio.

Error 3: Vender ante la primera caída

Si apenas estamos empezando a invertir en acciones, es posible que una caída en el mercado accionario nos ponga los pelos de punta. Ante esta situación, resulta bastante apremiante el vender inmediatamente nuestras posiciones para evitar pérdidas mayores.

Si elegiste correctamente tus inversiones y, sobre todo, tienes un portafolio diversificado, las fluctuaciones diarias no deberían preocuparte para tus objetivos de inversión. Para el caso de las acciones, es importante tener en mente que suelen ser inversiones pensadas para un horizonte de mediano o largo plazo. Así que lo mejor es dejar la inversión trabajar. También sería recomendable evitar estar comprando y vendiendo constantemente… pues a la larga, las comisiones sí pueden ir mermando tu capital de manera considerable.

Error 4: Pensar que la acción está barata por tener un precio bajo

Al momento de buscar en qué acción invertir en nuestra casa de bolsa o plataforma de trading, podemos vernos tentados a comprar acciones que valen uno o dos centavos… pues pensamos que están muy baratas y, por lo tanto, el rendimiento que podríamos obtener sería muy alto.

Aquí es importante recalcar que un precio bajo no necesariamente implica que una acción está “barata”. La acción puede tener un precio bajo porque la empresa está incurriendo en pérdidas, es un negocio que se ha visto involucrado en fraudes, o simplemente se encuentra en una industria en decadencia. Por otro lado, puedes encontrar ETFs que replican índices como el S&P 500, cuyo precio por participación puede ser relativamente alto y, aun así, representar una inversión diversificada en muchas empresas. Esto demuestra por qué el precio de una participación no es suficiente para determinar si una inversión está cara o barata.

Así que lo mejor es investigar a la empresa o el ETF en cuestión antes de decidirte por invertir en aquellos instrumentos con precio bajo.

Error 5: Invierte con deuda o en cuentas con margen

Cuando los mercados tienen periodos de fuertes rendimientos, puede resultar tentador buscar una forma de invertir más dinero para aprovechar esas oportunidades. Sin embargo, algunas personas llegan a considerar pedir créditos o utilizar cuentas con margen para aumentar su capital invertido.

Sin embargo, algunas personas en afán de obtener grandes ganancias buscan pedir créditos para tener un capital mayor para invertir o abren cuentas de inversión con margen —es decir, invierten con deuda—. Tomar este camino para invertir suena tentador, pero el costo de la deuda puede dejarnos en una peor situación, pues tendríamos que pagar el capital prestado más los intereses asociados al crédito. Así que, antes de ir a pedir un préstamo para invertir, te recomendamos que primero leas nuestra entrada ¿Es buena idea invertir con dinero prestado? Riesgos y desventajas para que lo pienses dos veces antes de aventurarte a invertir con deuda.

Como conclusión, me gustaría recordarte que no necesariamente tienes que iniciar este camino solo, a través de la desinformación. Si quieres aprender más sobre cómo tomar decisiones de inversión de acuerdo con tus objetivos y circunstancias, empieza por entender los conceptos básicos, conocer los riesgos de cada instrumento y construir una estrategia que puedas mantener a largo plazo.


Toma mejores decisiones con tu dinero

Invertir no se trata de encontrar la acción que más va a subir ni de copiar el portafolio de alguien más. Se trata de entender tus objetivos, conocer los riesgos y tomar decisiones que tengan sentido para ti.

En Money Boss: Conviértete en el Jefe de tus Finanzas encontrarás estrategias prácticas para organizar tu dinero, ahorrar, invertir y tomar mejores decisiones financieras.

Porque construir patrimonio no empieza con elegir una inversión, sino con aprender a tomar mejores decisiones con tu dinero.

Conoce Money Boss y empieza a tomar el control de tus finanzas: