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Todo lo que debes saber sobre la incapacidad por maternidad del IMSS

incapacidad

Les quiero compartir por este medio la siguiente gran noticia: hace poco me convertí en mamá. 

Claro que estoy muy feliz por esta nueva etapa de mi vida, pero también seré muy honesta… ser mamá conlleva grandes responsabilidades financieras. Y la primera de ellas sucedió incluso antes de que naciera mi bebé. Esto fue, por supuesto, el procesar mi incapacidad por maternidad del IMSS. 

Como trabajadora formal, viví el proceso completo, desde reunir documentos hasta recibir el pago del subsidio. En esta entrada te explico todo lo que aprendí —con detalles que no suelen aparecer ni siquiera en las fuentes oficiales de información— para que te sientas preparada y evites sorpresas.

Sí, ya soy mamá… y el proceso fue más engorroso de lo que esperaba

Aunque muchas personas puedan suponer que el trámite de la incapacidad por maternidad es automático, la realidad es que como trabajadora tienes que hacer varias gestiones y estar muy atenta a los tiempos y requisitos. 

Te platico mi caso particular: yo decidí llevar mi seguimiento prenatal con mi ginecólogo privado. Así que, para el momento en que asistí al IMSS a solicitar mi incapacidad, tuve varias fricciones con el personal de mi Unidad Médica Familiar, quienes recalcaban que debía hacer un seguimiento completo del embarazo en el IMSS. Pero es muy importante que sepas esto: aunque te insistan, no te pueden negar la incapacidad si llevas el control por fuera. Lo viví yo misma y puedo confirmarte que el proceso sí avanza, aunque no estés haciendo chequeos dentro del IMSS.

¿Hasta cuándo puedo ir a tramitar la incapacidad? 

Contrario a lo que muchas fuentes antiguas indican, ya no necesitas llenar formatos especiales de transferencia de semanas. Hoy en día, puedes acudir directamente a tu Unidad de Medicina Familiar entre las semanas 34 y 38 de embarazo y solicitar tu incapacidad en el momento en que tú lo requieras. Yo lo hice en la semana 36 y fue completamente válido. De hecho, la normativa permite hacerlo hasta la 38 sin problema, siempre que lleves los documentos necesarios y que tu embarazo esté dentro de los parámetros normales. No hay restricción según el tipo de seguimiento que hayas llevado —privado o público—, así que, si alguien te dice lo contrario, no es correcto.

La papelería que me pidieron (y que no siempre te dicen que lleves)

El día que acudí al IMSS, me solicitaron varios documentos clave para poder emitir mi certificado único de incapacidad. Llevé una copia de mi identificación oficial, mi número de seguridad social, un informe médico elaborado por mi ginecólogo con cédula profesional, mi primer ultrasonido y el último ultrasonido, que tenía menos de cinco semanas de antigüedad. Esta parte es muy importante: el personal médico debe tener una estimación de la edad gestacional, el desarrollo fetal y la fecha probable de parto, así que no sirve cualquier ecografía. Además, deben ver que el informe esté firmado por un profesional debidamente acreditado. Si no llevas estos documentos completos, podrían hacerte volver otro día.

¿Cuánto te paga el IMSS y cómo se calcula?

El IMSS cubre el 100 % de tu salario base integrado durante los 84 días naturales que dura la incapacidad por maternidad. La buena noticia es que este pago no está sujeto a ISR ni a otras retenciones, por lo que lo recibes íntegro. Sin embargo, hay un tope que debes conocer. Aunque tu patrón te tenga registrada con un salario más alto, el IMSS solo pagará hasta el límite permitido por ley.

Para 2025, el salario base de cotización máximo está establecido en 25 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA) diaria. Como la UMA vigente es de $113.14 pesos diarios, esto significa que el tope máximo diario que el IMSS reconocerá es de $2,828.50 pesos. Si tu ingreso es mayor, el subsidio se calculará únicamente sobre ese límite, no sobre tu salario real. Es un detalle importantísimo, especialmente para quienes tienen sueldos más altos y esperan un subsidio completo, porque en esos casos es posible que el monto que recibas sea inferior a tu ingreso habitual.

Asumiendo que no sobrepasas el límite del salario base, para saber cuánto dinero te depositará el IMSS, necesitas obtener tu recibo de nómina y consultar el salario base de cotización diario. Ejemplificando con un caso hipotético, vamos a suponer que dicha cantidad es de $800 pesos. Este monto se multiplica por los 84 días de incapacidad, por lo que obtendrías un total de $67,200 pesos de subsidio.

Requisitos para que el IMSS te pague la incapacidad

Para que el IMSS te pague directamente el subsidio por maternidad, debes cumplir con ciertos requisitos legales. El más importante es haber cotizado al menos treinta semanas en los doce meses previos al inicio de tu incapacidad. Esto se puede revisar fácilmente en la app del IMSS o en su portal. También es fundamental contar con el certificado único de incapacidad emitido por el instituto. Y finalmente, no debes estar realizando ninguna actividad remunerada durante el periodo cubierto. Si no cumples alguno de estos puntos, el pago no lo hace el IMSS, sino que tu patrón tendría que cubrirlo de forma completa o parcial, lo cual puede ser más complicado de gestionar.

El proceso del acreditamiento de cuenta: lo que nadie te explica y sí tienes que hacer

Una vez que tramité mi incapacidad, creí que ya estaba todo listo para que me pagaran… pero no. Resulta que también hay que acreditar tu cuenta bancaria en el IMSS. Esto implica llevar un estado de cuenta reciente, donde se vea tu nombre completo, el número de cuenta y la CLABE interbancaria. Con esto, el IMSS hace un depósito de prueba por un centavo. Este paso es fundamental porque sin esa validación, no proceden los pagos. En mi caso, el depósito llegó en un par de días, y luego de que mi patrón validó formalmente la incapacidad, el pago del subsidio llegó entre 5 y 7 días hábiles después. Así que sí, hay que tener paciencia, pero también ser muy organizada con los tiempos.

¿Qué pasa si me faltan semanas cotizadas?

Si no cumples con las treinta semanas requeridas, el IMSS no te pagará directamente. En ese caso, es tu patrón quien tendría que asumir el pago del sueldo durante tu incapacidad. Esto puede generar confusiones o incluso retrasos si tu empresa no está familiarizada con el procedimiento. Por eso, es fundamental que desde el segundo trimestre de embarazo verifiques tus semanas cotizadas en línea o directamente en el IMSS, para que sepas a qué tienes derecho y puedas tomar decisiones con tiempo.

En conclusión, el proceso de incapacidad por maternidad en el IMSS puede parecer complejo, pero con la información correcta y los documentos en orden, es completamente viable. Haberlo vivido en carne propia me ayudó a entender la importancia de no dejar nada para el último momento, de revisar tus semanas cotizadas, de llevar informes médicos bien hechos y de validar tu cuenta bancaria. Ser mamá cambia todo, y vivir esta etapa sin presiones financieras es algo que toda mujer trabajadora merece. Por eso, si estás por iniciar este proceso, infórmate, anticípate y recuerda que la seguridad social es un derecho… pero ejercerlo bien requiere que tú también tomes el control.

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