¿Alguna vez ha buscado algún crédito bancario y te lo han rechazado sin darte mayor razón? O por otra parte… ¿quieres pedir un préstamo en este momento y no sabes si te lo van a aprobar?
Cuando las instituciones financieras hacen la evaluación de tu solicitud de crédito, existen ciertos factores que toman en cuenta antes de dar su aprobación. Conocer todas estas variables pueden darte una mejor idea de tu probabilidad para adquirir un préstamo nuevo.
Por lo tanto, a continuación te compartiré los cuatro puntos en los que todos los bancos se fijan para aprobar un crédito.
Historial crediticio
Una de las variables más importantes a considerar para otorgarte un crédito es tu historial crediticio, que se puede obtener a través de Buró de Crédito o Círculo de Crédito. En él se pueden encontrar una lista de tus créditos pasados, así como también tu comportamiento de pago. Cualquier retraso o préstamo no pagado se verá reflejado en tu historial, y esto aplica para todos los tipos de crédito: tarjetas de crédito bancarias, créditos automotrices o hipotecarios, deudas de tiendas departamentales e incluso planes de celular.
Por lo tanto, entre mejor hayas cumplido con tus obligaciones financieras —es decir, al pagar en tiempo y forma tus deudas existentes—, mayor será tu probabilidad de adquirir un nuevo préstamo.
Capacidad de pago
Para las entidades financieras, la capacidad de pago se representa como un porcentaje entre nuestro excedente mensual —es decir, ingresos menos gastos fijos— dividido por nuestros ingresos netos. En pocas palabras, se refiere al dinero que nos queda disponible después de hacer frente a gastos indispensables como la renta, pago de servicios y compra de despensa. También se descuenta aquí el pago de otras deudas existentes.
Así que no necesariamente un mayor ingreso representa una mayor capacidad de pago; un ingreso alto puede verse reducido considerablemente si se tienen varias deudas existentes, lo que puede conllevar a una poca o nula capacidad de pago. Veamos un ejemplo:

En la tabla anterior se puede observar que, aunque la persona A tiene un ingreso mayor a la persona B, ésta última tiene una mayor capacidad de pago al no tener ninguna deuda existente. Para una entidad financiera, la persona B sería un mejor prospecto para aprobarle un crédito.
Entre mayor sea tu capacidad de pago, es más probable que te aprueben otro crédito. Por lo general se considera que el monto máximo a destinar a deudas para asegurar su pago debe ser alrededor de un 30% a un 40% del total de tu ingreso. Por lo tanto, si actualmente ya andas sobrepasando estos límites, es posible que tu probabilidad de adquirir un nuevo crédito sea menor.
Número de consultas en Buró de Crédito
Quizá no sabías este detalle, pero el número de consultas hechas a tu Buró de Crédito puede impactar la aprobación de un nuevo crédito. Si tu historial crediticio tiene muchas consultas en un periodo de tiempo corto, existe mayor probabilidad de que te rechacen el préstamo.
¿Por qué sucede esto? Tener demasiadas consultas abiertas da pie a pensar que te han rechazado solicitudes de crédito hechas a otras instituciones financieras, por lo cual la entidad en cuestión procede de la misma manera.
Si quieres evitar que este factor afecte a tu solicitud de crédito, lo mejor es evaluar las alternativas disponibles de crédito e ir a tu primera opción. Si por alguna razón te rechazan en dicho lugar, una buena práctica es esperar un par de semanas para acudir a otra entidad financiera. Así no aumentarán en vano las consultas a tu Buró.
Garantías
Por último, y uno de los factores más importantes cuando se trata de préstamos grandes, es la disponibilidad de garantías que podemos darle al banco para asegurar el pago de la deuda. Algunas de las garantías más comunes son los bienes inmuebles como casas u otras propiedades, así como también coches y vehículos similares. En el caso de crédito para empresas, puedes dejar en garantía el valor de tus activos fijos.
Entre mayor sea el valor de tu bien en garantía, existe mayor probabilidad de aprobación del crédito. Esto es porque en caso de impago, el banco puede proceder a liquidar la deuda con el valor del bien entregado en garantía de pago.
Por último, y para concluir, recuerda que debes evaluar muy bien la necesidad de tu crédito y si realmente puedes solventarlo a lo largo del tiempo. Manchar nuestro historial crediticio tiene fuertes implicaciones para nuestras finanzas, así que no tomes cualquier decisión a la ligera. Es preferible ahorrar y esperar un poco más con tus metas financieras que pedir un crédito y ahogarte con pagos mensuales elevados.
Que un banco te apruebe un crédito no depende solo de cuánto ganas
Tener un buen ingreso no siempre garantiza que un banco te aprobará un crédito. Muchas veces el verdadero problema está en factores que pocas personas revisan: el historial crediticio, el nivel de endeudamiento, las consultas al Buró o incluso la capacidad real de pago.
Por eso entender cómo evalúan las instituciones financieras tu perfil puede ayudarte no solo a conseguir mejores oportunidades de crédito, sino también a construir finanzas mucho más sanas y sostenibles.
En Money Boss: Conviértete en el jefe de tus finanzas te enseño principios financieros prácticos para mejorar tu relación con el dinero, usar el crédito de manera inteligente y evitar decisiones que puedan afectar tu estabilidad financiera a largo plazo.
Porque el objetivo no es solo que te aprueben un crédito… sino que ese crédito realmente juegue a favor de tus finanzas.
Descúbrelo aquí y empieza a tomar control de tu dinero:
Si te gustó esta entrada, te invitamos a leer ¿Qué es un crédito de nómina y cuándo conviene pedirlo?
