Si leíste nuestra entrada anterior, ¿Cómo salir de deudas en México? 3 opciones que realmente funcionan, recordarás que una consolidación de deudas consiste en reagrupar varias o todas en una sola. Este método suele involucrar a una institución que te otorgará los recursos necesarios para liquidar tus créditos activos y así tendrás idealmente una única cuenta por pagar con una tasa de interés más baja.

Esta alternativa para liquidar deudas suele generar desconfianza por los mitos que se siguen perpetuando entre prestatarios. Por lo tanto, a continuación, te hablaré sobre cuatro mitos de la consolidación de deudas y la realidad de cada situación:

Consolidar mi deuda dañará mi historial crediticio

Cuando buscamos alternativas para pagar nuestras deudas, usualmente vemos la consolidación listada como opción en conjunto con otros métodos de pago… tales como la restructura o una quita.

Una reestructuración de deudas se refiere a la negociación de un cambio en la tasa de interés, una ampliación del plazo o la estructuración de pagos fijos mensuales. Por otra parte, una quita es básicamente un acuerdo con el acreedor para pagar la totalidad de una deuda mediante un descuento. 

Una quita puede dañar severamente tu historial crediticio, puesto que implica que no pagarás el total de tu deuda. Por otro lado, en una reestructura, si bien se tiene la voluntad de pago y no suele dañar tanto tu historial crediticio, también puede venir acompañada de una clave de observación que indica que no cumpliste con las condiciones originales del contrato. 

En una consolidación de deudas, por sí misma, tu historial crediticio no se daña. De hecho, para acceder a una consolidación con una tasa de interés más baja, generalmente necesitarás contar con un buen historial crediticio. La institución que te otorgará el nuevo crédito te ofrecerá una tasa de interés de acuerdo con tu perfil, y tú podrás liquidar tus deudas existentes con este dinero. Así tendrás pagos mensuales con una carga de intereses menor.

Tomará más tiempo pagar mi deuda

Muchas personas tienen la creencia que una consolidación va a traer como resultado un tiempo mayor para liquidar deudas. Este mito surge, de nuevo, por la confusión entre una reestructuración y una consolidación.

En una restructuración de deudas, es bastante común ver ampliaciones de plazos para así acceder a pagos mensuales más bajos. No obstante, en una consolidación de deudas, no necesariamente encontrarás plazos más largos para pagar. Todo dependerá de las condiciones del crédito que te otorguen para consolidar deudas.

Vamos a pensar en un ejemplo: supongamos que tenemos un crédito personal de $150,000 con tasa de interés del 40% y con un plazo de cinco años de pago; a su vez, también contamos con un crédito automotriz de $250,000 pesos con tasa de 24% y con un plazo de cuatro años. Si encuentras una institución que te otorgue $400,000 pesos de crédito con una tasa de 18% y un plazo de tres años para liquidar tus dos deudas existentes, entonces habrás consolidado tu deuda a una mejor tasa y además reducirías el tiempo total de pago para la deuda consolidada.

Tendré que pagar más intereses

Este mito surge, una vez más, por confundir una reestructuración con una consolidación.

En una reestructuración, se suelen cambiar las condiciones del crédito existente para que el prestatario pueda continuar pagando. Esto puede implicar modificaciones en la tasa de interés y, en algunos casos, plazos más largos… que a final de cuentas pueden incrementar el costo total de nuestro financiamiento.

Para llevar a cabo una consolidación de manera exitosa, se requiere acceder a una tasa de interés más baja… por lo que sucede justamente lo contrario a lo que dice el mito: al consolidar una deuda, pagarás menos intereses por ella.

Sólo puedo consolidar mis deudas cuando ya dejé de pagar

Muchas personas buscan acceder a una consolidación de deudas en el momento en que se enfrentan con dificultades para pagarlas… sin embargo, esto no significa que no puedas consolidar tus deudas antes de atrasarte en pagos.

De hecho, para utilizar este método de manera exitosa, es sumamente importante pagar a tiempo los créditos existentes. De esta manera, será más fácil obtener una tasa de interés menor para liquidar los préstamos actuales. Al atrasarnos en pagos, las probabilidades de consolidar una deuda se reducen significativamente. 

En conclusión, una consolidación de deudas puede ser una alternativa para liquidar varios créditos y simplificar tus pagos. A diferencia de otros métodos, contar con un buen registro de pagos puede ayudarte a acceder a mejores condiciones y, de esta manera, hacer más probable que liquides tus deudas en un plazo más corto y con un desembolso menor por concepto de intereses. Antes de caer en impagos, procura analizar esta alternativa como una forma de liquidar tus deudas.

Aprende a tomar mejores decisiones con tu dinero

Cuando tienes varias deudas, es fácil sentirse confundido entre las distintas alternativas que existen para pagarlas. Consolidar, reestructurar, negociar una quita o simplemente seguir pagando tus créditos son decisiones que pueden tener consecuencias diferentes para tus finanzas.

En mi libro Money Boss: Conviértete en el Jefe de tus Finanzas hablo de muchas de estas decisiones: cómo organizar tu dinero, cómo salir de deudas, cómo empezar a ahorrar, cómo invertir y cómo construir una relación más consciente con tus finanzas.

Porque salir de deudas no se trata solamente de encontrar una solución para el problema actual. También necesitas entender qué está pasando con tu dinero y aprender a tomar mejores decisiones para evitar volver a caer en el mismo problema.

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